domingo, 13 de febrero de 2011

¡Cobarde!

El humano jamás ha querido aceptarlo hipócrita que es, aunque hasta cierto punto logra comprender, siempre se ha negado a reconocerlo, por su misma inseguridad y el concepto tan superficial que tiene sobre el pensamiento de no aceptación de su naturaleza lo vuelve a su hipocresía y se transforma en mitómano. Es un cobarde, ciertamente, un ser despreciable…

lunes, 7 de febrero de 2011

Egoismo

Al parecer, el lenguaje surgió por la necesidad del hombre de existir en sociedad, pero en la mayoría de los casos, según Nietzsche, con el único fin de engañar. El humano es un ser perverso desde sus comienzos, un ser egoísta. Este es un aspecto que he pensado hace mucho y creo que la mayoría de las personas jamás se ha dado cuenta y los que lo han hecho suelen negarlo.
     Toda acción humana que supuestamente va dirigida para hacer un bien al prójimo, realmente es egoísta en su esencia; pongamos un ejemplo: digamos que mientras alguien camina por la calle, se topa con otra persona pidiendo limosna, y éste, como es muy buena persona y en exceso generosa, proporciona al individuo dicho apoyo, con el fin de ayudar a esta persona…  ¿o no?
     El verdadero motivo, aunque no tan obvio para la sociedad, es la satisfacción de la persona al saber que  “ha ayudado a otro”, es decir, la esencia de la acción (aunque pueda no ser percibida así) es egoísta por excelencia.
     También es el caso del amor, cuando una persona dice amar a otra, no la ama por lo que es, sino por cómo la hace sentir; es decir, amas a alguien porque te hace feliz (¡a ti!) y te interesas por su felicidad en tanto que si esa persona no está feliz, tu no lo estás, porque en ese estado es incapaz de hacerte feliz.