lunes, 4 de octubre de 2010

¿Por qué?

¿Creéis que los  hombres siempre se han matado los unos a los otros como hoy en día? ¿Que desde siempre han sido mentirosos, farsantes, malvados, desagradecidos, bribones, débiles, inconstantes, cobardes, envidiosos, glotones, borrachos, avariciosos, ambiciosos, crueles, calumniadores, viciosos, fanáticos, hipócritas e ineptos?
Voltaire, Cándido, o del optimismo, cap.  XXI,  p. 81


Como ya me fue señalado y lo reconozco, he sido vago en mis ideas y no he sabido explicarme claramente respecto al por qué de mi profundo desprecio por nuestra raza. Trataré entonces de dar mis razones; claramente esta misantropía no se dio de un momento para otro, lo he venido formando y comprendiendo desde hace unos cuantos años, y en un principio, no comenzó como odio, sino como una gran tristeza y profunda decepción por las acciones y el comportamiento humano.
     Lo que me frustró en un principio fue darme cuenta de que por más que elogien al ser humano, y se regocijen de que es la especie dominante del planeta, lo cierto es que es el más decepcionante de los seres vivos que habitamos este planeta, la supuesta y más grande “virtud” del hombre es sin duda alguna, la razón; aunque en mi opinión no es una virtud, mucho menos la mejor, es la peor maldición que le pudo haber acontecido a nuestra trágica especie. El por qué no hace falta preguntárselo, sólo miren a su alrededor, toda la basura que hemos “creado” con el fin de hacernos la vida más “fácil”, y lo único que logramos fue complicarla más de lo que ya era, condenamos a nuestros hijos a pasar aproximadamente 25 años en la escuela para aprender a sobrevivir en la compleja sociedad de la que formamos parte.
     Pero, ¿a qué quiero llegar con esto? En el ansia por simplificar nuestra existencia hemos consumido innumerables cantidades de especies y hábitats, sólo para satisfacer nuestras necesidades… o… eso era al principio, lo verdaderamente decepcionante aquí, es que hace muchos siglos que dejaron de ser necesidades, son lujos, banales comodidades que el humano se ha servido de inventar para su “felicidad”.
Y he aquí el mayor problema, no conforme con destruir otras criaturas, este infame ser se plació de devastar también a sus congéneres, no soportó el hecho de compartir sus bienes con el prójimo y terminó por dañarse constantemente entre su misma especie, ¡cómo es posible que no nos podamos apoyar ni entre nosotros! ¡cómo es posible que no podamos confiar ni en nuestra misma especie! ¡es increíble!
     Los odio porque se lastiman entre ustedes, porque lo único que saben hacer es dañarse, los odio porque se traicionan, los odio porque cuando alguien cae, lo que hacen es burlarse de él en vez de ayudarlo a levantarse, no los entiendo humanos, ¿por qué se la pasan quejándose del mundo de inseguridad en que vivimos si ustedes lo son los causantes de esa inseguridad? ¡Los odio porque no se saben dar amor!

Si hay algo que define este sentimiento, es está canción de Maná:

Escuchen la letra, amén del video.

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