sábado, 30 de octubre de 2010

Con los ojos cerrados

¡Abramos los ojos  imbéciles! Estamos ciegos a más no poder, sólo vemos lo que queremos, no tenemos un punto de vista, no sabemos a dónde vamos; díganme por favor, ¡por qué somos tan egoístas!, ¡tan hipócritas!, ¡tan superficiales! No saben el coraje que siento, por qué nos seguimos lastimando, por qué seguimos agrediendo, por qué no nos podemos apoyar ni siguiera como especie.
     Con la cabeza en las nubes, nadie sabe escuchar, nadie parece notar lo que está pasando, y si lo notan, ¡por qué nadie hace nada! Vivir es tan fácil con los ojos cerrados, sé que muchos saben y están conscientes de la situación, lo que me molesta tanto es que aún siendo consientes preferimos dejarlo de lado, “que otro lo haga…” todavía tenemos el cinismo de quejarnos de nuestros gobernantes, de la inseguridad, etc.
     Muchos dicen ser practicantes de una religión y que son absolutamente devotos a ésta, que aceptan a su Dios como único y omnipotente, que harían lo que fuese por él, que lo honran, que morirían por él y no son capaces de seguir sus “principios” de acatarse a sus “mandamientos” y demás, se confiesan de dientes para afuera, ¿de qué sirve su confesión si no se arrepienten de corazón por los “pecados” cometidos?, porque si así fuera, no los volverían a cometer, el punto está en que lo ven como ir a bañarse, a quitarse la “suciedad” y que ya “limpios” pueden volver a ensuciarse, que al cabo que podrán bañarse de nuevo… ¿qué importa? ¡Dejen de hacerse pendejos! No sean hipócritas, ¿van a seguir algo? (lo que sea) háganlo de verdad, les diría que no hacen tonto a nadie, pero mentiría, lo peor es que se creen sus mentiras, estamos tan ensimismados que no alcanzamos a distinguir la realidad, ¿acaso creen que es un problema leve?
     Discúlpenme, y no me quiero eximir del adjetivo, pero no puedo creer que verdaderamente estemos tan idiotas para no darnos cuenta de lo que estamos haciendo y a dónde nos dirigimos; tengo fe en que sólo es egoísmo y desinterés por nuestros semejantes, porque aunque esto no debiera ser (y realmente no lo es) esperanzador, me daría más tristeza saber que es por ignorancia, aunque quién sabe, siendo humanos, ni qué esperar…

domingo, 24 de octubre de 2010

La constante queja

Desde hace tiempo había leído este escrito por medio de una cadena de correo electrónico, en lo personal me gustó mucho y creo que sería apropiado compartirlo mediante este espacio, otra parte por la que considero despreciable al ser humano (no sólo el mexicano como aquí se expresa) es por lo expuesto en este breve texto, la constante queja del hombre por su entorno y su inactividad para remediarlo.

Hoy quiero decirte que estoy hasta la madre de escuchar tus mismas quejas y lloriqueos desde hace doscientos años: que si los españoles nos conquistaron, que si los gringos nos invadieron, que si Porfirio Díaz fue un dictador y Salinas un ladrón.
Quiero decirte que estoy hasta la madre de tus inútiles manifestaciones donde no logras nada y solo perjudicas a los demás, que estoy hasta la madre de que siempre quieres vivir del Gobierno y que éste te mantenga, te baje precios, te dé luz, Agua y tierra, todo lo quieres en la boca. Ah, pero eso sí, te encanta colgarte de la luz con tu “diablito” para no pagarla, te encanta robarte el cable de tu vecino, darle mordidas a los policías para no pagar la multa y te encanta evadir impuestos.
Estoy hasta la madre de tu frasecita: “la tierra es de quien la trabaja” ¿Para qué? De todas formas acabas emigrando al otro lado donde la tierra no es de quien la trabaja. Allá la tierra le pertenece a quien tiene el capital para trabajarla, pero eso es algo que tú, en tu ignorancia nunca vas a entender.
Gente como los judíos y los españoles que vienen de afuera igual de jodidos que tú se ponen a trabajar juntos, no pisándose unos a otros, vienen a hacer negocios, no a humillarse ellos mismos haciendo el trabajo sucio que tú no quisieras hacer. Dices que los mexicanos somos chingones porque les hacemos el trabajo pesado a los gringos y que ellos son huevones…  yo creo más bien que son demasiado listos. ¿Cuántos mexicanos han llegado a ser empresarios en Estados Unidos? ¿Por qué la gente de otros países tiene fama de comerciantes, de empresarios o hasta de usureros? ¿Y nosotros? tenemos fama de carpinteros, plomeros y jardineros. Te valoras tan poco que no crees ser capaz de tener un empleo de otro nivel. Los árabes y asiáticos llegan a ese país muchas veces igual que tú, sin hablar el idioma ni conocer a nadie y terminan por lo menos siendo dueños de sus propios negocios.
Estoy hasta la madre de que te sientas orgulloso de tu PEMEX creyendo que el petróleo es tuyo si la gasolina la traes del extranjero. Estoy realmente cansado de ver cómo te haces la victima para todo y entre más jodido estés, en vez de pelear para salir del hoyo mas te haces la víctima y el ofendido.
Otra cosita, ¿En serio crees que la situación y futuro del país está en manos de quien lo gobierne? me lleva la chingada, por eso no avanzamos ¡MEXICO ERES TÚ, no el gobierno!
Ni los pendejos incompetentes del PAN, ni los mentirosos arrastra masas populistas del PRD y mucho menos los rateros y mentirosos del PRI, harán que tu vida sea mejor, ninguno de estos políticos será un buen gobierno para nuestro país, quienes mejor pueden sacarlo adelante son ustedes raza, ciudadanos normales pero con los pantalones suficientes para pelear por los sueños del pueblo mexicano.
Me da lástima verte como dices que la riqueza en México no se Distribuye bien ¡La riqueza no se distribuye cabrón!, se gana con trabajo e inteligencia ¿o que, no puedes?
Trabaja con entusiasmo, deja de hacer las cosas a medias… pero sobre todo ¡ESTUDIA, LEE!  no te quedes con el contenido digerido que te dan en la televisión, investiga.. Los chinos van para arriba como potencia no porque sean muchos, sino porque ESTUDIAN, 8 de cada 10 profesionistas son ingenieros que desarrollarán tecnología. Los japoneses no tienen petróleo ni recursos naturales más que cultivos de arroz, cerezas y mucho mar pero están años más avanzados que nosotros porque importan materias primas que transforman en teléfonos celulares, autos, computadoras, etc. Porque a pesar de estar geográficamente en medio de la nada ¡están sumamente preparados!
“Cada pueblo tiene el gobierno que se merece”. Piénsalo pero no dos veces, que no es tan difícil, gente chingona hace gobiernos chingones, no al revés.
Empieza a cambiar México hoy, apaga tu telenovela o el mediocre fútbol y lee un libro… o ¿te da hueva? entonces no te quejes…
Ayuda a quien tengas al lado en lugar de meterle el pie, fíjate primero en tus propios actos antes que en los de los demás.
Atentamente,
El Águila de tu Bandera.

sábado, 9 de octubre de 2010

Mi odio

A ustedes, malditos zánganos despreciables, les escribo esto desde el fondo de mi corazón; a ustedes, humanos, los aborrezco desde lo más profundo de mi alma, son unas asquerosas sanguijuelas que se acercan cínicamente entre ustedes con esa falsa sonrisa y egoísta camaradería, la palabra “odio” jamás estuvo mejor aplicada; es ese odio puro y sincero que se siente en escasas ocasiones; son egoístas, cínicos, falsos; uno se podría apiadar de tales seres si su situación fuese por ignorancia, lo trágico es que son consientes de todo lo que son y aún así les vale, son la peor escoria de raza que pudo haber profanado este mundo con la fetidez de su presencia, no merecen piedad, no merecen perdón, ni el más inmundo bicho se les puede comparar, merecen la agonía por ser ustedes, por el simple hecho de existir; sé que al final se retorcerán de dolor y yo estaré ahí para verlos sufrir, y retorcerme con ustedes…
     No los soporto, me frustra su existencia, ¿cómo se atreven a acercarse a mí fingiendo amistad, fingiendo apoyo, comprensión, ¡amor!;
     Estúpidos seres irónicos, pero de que me quejo, que más se podría esperar de tal basura andante… ¿qué clase de bestias son ustedes? convenencieros y utilitaristas hasta lo más recóndito de su ser… haha, ¿bestias?... no, ¿qué me pasa?, les estaría dando demasiado crédito…

(Esto es algo que escribí hace ya un largo tiempo, en uno de mis momentos de mayor desesperación)

lunes, 4 de octubre de 2010

¿Por qué?

¿Creéis que los  hombres siempre se han matado los unos a los otros como hoy en día? ¿Que desde siempre han sido mentirosos, farsantes, malvados, desagradecidos, bribones, débiles, inconstantes, cobardes, envidiosos, glotones, borrachos, avariciosos, ambiciosos, crueles, calumniadores, viciosos, fanáticos, hipócritas e ineptos?
Voltaire, Cándido, o del optimismo, cap.  XXI,  p. 81


Como ya me fue señalado y lo reconozco, he sido vago en mis ideas y no he sabido explicarme claramente respecto al por qué de mi profundo desprecio por nuestra raza. Trataré entonces de dar mis razones; claramente esta misantropía no se dio de un momento para otro, lo he venido formando y comprendiendo desde hace unos cuantos años, y en un principio, no comenzó como odio, sino como una gran tristeza y profunda decepción por las acciones y el comportamiento humano.
     Lo que me frustró en un principio fue darme cuenta de que por más que elogien al ser humano, y se regocijen de que es la especie dominante del planeta, lo cierto es que es el más decepcionante de los seres vivos que habitamos este planeta, la supuesta y más grande “virtud” del hombre es sin duda alguna, la razón; aunque en mi opinión no es una virtud, mucho menos la mejor, es la peor maldición que le pudo haber acontecido a nuestra trágica especie. El por qué no hace falta preguntárselo, sólo miren a su alrededor, toda la basura que hemos “creado” con el fin de hacernos la vida más “fácil”, y lo único que logramos fue complicarla más de lo que ya era, condenamos a nuestros hijos a pasar aproximadamente 25 años en la escuela para aprender a sobrevivir en la compleja sociedad de la que formamos parte.
     Pero, ¿a qué quiero llegar con esto? En el ansia por simplificar nuestra existencia hemos consumido innumerables cantidades de especies y hábitats, sólo para satisfacer nuestras necesidades… o… eso era al principio, lo verdaderamente decepcionante aquí, es que hace muchos siglos que dejaron de ser necesidades, son lujos, banales comodidades que el humano se ha servido de inventar para su “felicidad”.
Y he aquí el mayor problema, no conforme con destruir otras criaturas, este infame ser se plació de devastar también a sus congéneres, no soportó el hecho de compartir sus bienes con el prójimo y terminó por dañarse constantemente entre su misma especie, ¡cómo es posible que no nos podamos apoyar ni entre nosotros! ¡cómo es posible que no podamos confiar ni en nuestra misma especie! ¡es increíble!
     Los odio porque se lastiman entre ustedes, porque lo único que saben hacer es dañarse, los odio porque se traicionan, los odio porque cuando alguien cae, lo que hacen es burlarse de él en vez de ayudarlo a levantarse, no los entiendo humanos, ¿por qué se la pasan quejándose del mundo de inseguridad en que vivimos si ustedes lo son los causantes de esa inseguridad? ¡Los odio porque no se saben dar amor!

Si hay algo que define este sentimiento, es está canción de Maná:

Escuchen la letra, amén del video.