¡Abramos los ojos imbéciles! Estamos ciegos a más no poder, sólo vemos lo que queremos, no tenemos un punto de vista, no sabemos a dónde vamos; díganme por favor, ¡por qué somos tan egoístas!, ¡tan hipócritas!, ¡tan superficiales! No saben el coraje que siento, por qué nos seguimos lastimando, por qué seguimos agrediendo, por qué no nos podemos apoyar ni siguiera como especie.
Con la cabeza en las nubes, nadie sabe escuchar, nadie parece notar lo que está pasando, y si lo notan, ¡por qué nadie hace nada! Vivir es tan fácil con los ojos cerrados, sé que muchos saben y están conscientes de la situación, lo que me molesta tanto es que aún siendo consientes preferimos dejarlo de lado, “que otro lo haga…” todavía tenemos el cinismo de quejarnos de nuestros gobernantes, de la inseguridad, etc.
Muchos dicen ser practicantes de una religión y que son absolutamente devotos a ésta, que aceptan a su Dios como único y omnipotente, que harían lo que fuese por él, que lo honran, que morirían por él y no son capaces de seguir sus “principios” de acatarse a sus “mandamientos” y demás, se confiesan de dientes para afuera, ¿de qué sirve su confesión si no se arrepienten de corazón por los “pecados” cometidos?, porque si así fuera, no los volverían a cometer, el punto está en que lo ven como ir a bañarse, a quitarse la “suciedad” y que ya “limpios” pueden volver a ensuciarse, que al cabo que podrán bañarse de nuevo… ¿qué importa? ¡Dejen de hacerse pendejos! No sean hipócritas, ¿van a seguir algo? (lo que sea) háganlo de verdad, les diría que no hacen tonto a nadie, pero mentiría, lo peor es que se creen sus mentiras, estamos tan ensimismados que no alcanzamos a distinguir la realidad, ¿acaso creen que es un problema leve?
Discúlpenme, y no me quiero eximir del adjetivo, pero no puedo creer que verdaderamente estemos tan idiotas para no darnos cuenta de lo que estamos haciendo y a dónde nos dirigimos; tengo fe en que sólo es egoísmo y desinterés por nuestros semejantes, porque aunque esto no debiera ser (y realmente no lo es) esperanzador, me daría más tristeza saber que es por ignorancia, aunque quién sabe, siendo humanos, ni qué esperar…